
Del legado sumerio
NACE EL PISTACHO PERFECTO
Hace miles de años, en la cuna de la civilización, los sumerios disfrutaban del pistacho como un manjar digno de dioses y reyes. Inspirados en su tradición, no solo cultivamos un fruto con historia, sino que honramos su legado con un proceso artesanal: tostamos nuestros pistachos en horno de leña, como se hacía en la antigua Mesopotamia.
Cada bocado es un viaje en el tiempo, un homenaje a la primera gran civilización y al arte de crear sabores eternos.
"NUESTROS PISTACHOS RENACEN DEL LEGADO SUMERIO, LLEVANDO A TU MESA EL SABOR ETERNO DE LA PRIMERA CIVILIZACIÓN."
UNA JOYA
DE LA NATURALEZA
Tostados en horno artesano de barro con madera de olivo





